
| Hachi, significa ocho. Dainin, un gran hombre, es decir, un buda. Gaku, transcripción fonética de Gaku, tiene el significado de intuición, verdad, satori. El Buda Shakyamuni enseñó las Ocho verdades del gran hombre poco antes de morir. Estas enseñanzas se conservan en el sutra Yuikyo-gyo, fueron sus últimas enseñanzas. El maestro Dogen dio esta enseñanza igualmente cuando sintió que su muerte estaba próxima. Este capítulo es el último de la edición en 95 capítulos del Shobogenzo. | ||
Los budas son grandes seres humanos. Por consiguiente, el Dharma que los grandes seres humanos llevan a cabo se llama: Los Ocho satori del gran ser humano (Satori = Verdad). Llevar a cabo este Dharma es la causa del Nirvana. Era la última enseñanza de nuestro maestro original Shakyamuni Buda durante la noche en la que entró en el Nirvana.
El Buda dijo: Vosotros monjes debéis saber que las personas que tienen muchos deseos buscan siempre más ganancias, y también su sufrimiento es mayor. La gente que tiene poco deseo se libera de la búsqueda y de la aflicción. Tener poco deseo es una práctica que se realiza y se estudia sólo para sí misma. También tener poco deseo puede hacer crecer los méritos: la gente que tiene poco deseo nunca corre detrás de los favores, ni se somete para ganar la opinión (el espíritu) de los demás. Además, no está dirigida por los órganos de los sentidos. Los que tienen poco deseo tienen la mente estable; viven sin inquietud y sin miedo; entran sueltos en contacto con las cosas y están siempre libres de la insatisfacción. Los que tienen poco deseo tienen el Nirvana. Eso se llama ‘poco deseo’.
El Buda dijo: Si vosotros monjes deseáis liberaros de todo tipo de sufrimiento, debéis reflexionar sobre la verdad de ‘comprender con satisfacción’. La práctica de ‘comprender con satisfacción’ es el lugar mismo de la abundancia, de la alegría y de la paz. La gente que está satisfecha de lo que ‘comprende con satisfacción’, incluso si está durmiendo en el suelo se siente cómoda y alegre. Los que no comprende lo suficiente incluso si duermen en un palacio en el paraíso, no se sienten bien. Los que no ‘comprenden con satisfacción’, aunque sean ricos, son pobres. Los que comprenden lo suficiente, aunque sean pobres, son ricos. Los que no entienden con satisfacción están siempre guiados por los cinco deseos; dan pena a los que comprenden con satisfacción. Esto se llama ‘comprender con satisfacción’.
El buda dijo: Si vosotros, monjes deseáis perseguir una paz tranquila, sin meta y con alegría, debéis apartaros del ruido y vivir solos. La gente de los sitios tranquilos es respetada por todos los dioses. Por consiguiente, debéis abandonar vuestro propio entorno y los demás grupos, vivir solo en un espacio vacío y pensar en cortar la raíz del sufrimiento. Los que sienten placer en estar con un grupo acaban por sufrir mucho -tal como una banda de pájaros reunida en un árbol grande y preocupados que se debilite o se rompe-. Los que están encadenados y apegados al mundo están inmersos en los sufrimientos, tal como un viejo elefante ahogándose en un charco e incapaz de salir por si mismo . Esto se llama ‘tomar distancia’.
El buda dijo: Si vosotros monjes practicáis el esfuerzo justo, nada será difícil. Por esta razón debéis esforzaros, tal como un chorrito de agua es capaz de perforar una roca. Si el espíritu de un practicante se cansa y renuncia es semejante a una persona que gira palos para prender un fuego, descansándose al momento cuando se calientan, aunque la persona quiere obtener un fuego, el fuego es inalcanzable. Esto se llama ‘esfuerzo’.
El Buda dijo: Para vosotros monjes que buscan buenos guías y sus buenos consejos, no hay nada como no crear ilusiones. Cuando una persona posee la habilidad de no crear ilusiones, los bandidos de la aflicción no son capaces de invadirle. Por esta razón, debéis regular vuestros pensamientos con constancia y conservarlos en su sitio en la mente. Los que pierden el pensamiento justo, pierden todos sus méritos. Si vuestro poder de no crear ilusiones es sólido y fuerte, incluso si encontráis los bandidos de los cinco deseos no os dañarán, es idéntico a entrar en un campo de batalla vestido de una armadura y no tener nada que temer. Esto se llama’ no crear ilusiones’."
El Buda dijo: Si vosotros monjes controláis la mente, entonces la mente existirá en un estado equilibrado. |
Cuando la mente existe en un estado equilibrado podéis conocer la verdadera forma de la aparición y desaparición del mundo. Por esta razón debéis siempre estar diligente practicando toda forma de equilibrio.
El Buda dijo: Si vosotros, monjes tenéis sabiduría, entonces permaneceréis sin codicia ni apegos. Siempre reflexionando y observándoos, impediréis el extravío. Sólo así habéis de ser capaz, dentro de mi enseñanza, de alcanzar la liberación. Si no estáis así es que sois distintos de la gente que busca la Vía, y también de la gente vestida de blanco (laicos), no existe nada para despertaros. En verdad la sabiduría es un barco robusto que atraviesa la vejez, la enfermedad y la muerte. También es una gran antorcha brillante para la obscuridad de la ignorancia, también es una buena medicina para todas la personas enfermas, y es una hacha afilada para talar los arboles de la angustia, por esta razón debéis escuchar, considerar y practicar la sabiduría y de ese modo desarrollaros. Si un ser humano posee la luz de la sabiduría, él o ella son- aunque sean con ojos y carne- un ser humano de visión clara. Esto se llama ‘sabiduría’.
El Buda dijo: Si vosotros, monjes os entretenéis en cualquiera discusión vana vuestra mente estará agitada. Aun si habéis dejado la vida de familia no seréis capaces de liberaros. Por esta razón, monjes debéis inmediatamente rechazar todo tipo de discusión agitada. Si deseáis alcanzar la felicidad del Nirvana, sólo debéis reprimir el defecto de la discusión vana. Esto se llama ‘no entretener de discusión vana’. Son los ocho Satori del gran ser humano. Cada uno de ellos se relaciona con los otros, y así pueden ser sesenta y cuatro. Cuando los ampliamos pueden ser infinitos. Cuando los resumimos son sesenta y cuatro. Son la última enseñanza del gran maestro Shakyamuni, son las instrucciones del Gran Vehículo, y son el supremo canto del cisne del Buda en el medio de la noche del decimoquinto día del segundo mes. Después de eso, no enseñó más el Dharma y finalmente entró en el Paranirvana. El Buda dijo: Vosotros monjes debéis constantemente procurar a perseguir la verdad de la liberación, con una mente inmóvil. Todos los fenómenos del mundo que sean en movimiento o sin movimiento, todos sin excepción son impermanentes y perecederos. Dejad, parar un momento y no habléis más. El tiempo debe pasar y voy a morir. Es mi última enseñanza.” Por lo tanto los discípulos del Tathagata siguieron sin fallar sus instrucciones. Los que no las estudian en la práctica y los que no las conocen no son discípulos del Buda. Es el Tesoro del Ojo del Verdadero Dharma del Tathagata y el espíritu maravilloso del Nirvana. Aunque sea así, en nuestros días muchos no lo conocen y pocos lo han visto u oído, debido al engaño de los demonios . Otra vez, los que carecen de las buenas raíces acumuladas con el tiempo nunca oyen ni ven esas instrucciones. Durante los días pasados del verdadero Dharma, todos los discípulos del Buda conocían esa enseñanza. La practicaban y la estudiaban experimentándola. Ahora no hay ni siquiera uno o dos monjes sobre mil que conozcan los Ocho Satori del Gran Ser Humano. Es una lástima.(.....) Mientras el verdadero Dharma del Tathagata esta todavía impregnando ahora los miles de mundos doblados, mientras el Dharma sin mancha no ha desaparecido todavía, debemos estudiarlos sin tardar, sin estar perezosos o negligentes. Es difícil de encontrar el Dharma del Buda. Recibir un cuerpo humano también es difícil. () Los cuerpos humanos nacidos en el mundo de Jampudvipa (el continente del sur que representa nuestro mundo humano en el que uno puede sentir el viento de la impermanencia y en consecuencia practicar la Vía) pueden encontrar buda, oír el Dharma, hacerse Shukke, y alcanzar el Despertar. La gente que fallecieron antes del Paranirvana del Tathagata nunca pudieron oír esos Ocho Satori del Gran Ser Humano. Que ahora seamos capaces de oírlos y estudiarlos es gracias a la acumulación de buenas raíces. Practicándolos ahora mismo, desarrollándolos vida tras vida, llegando sin error al supremo estado de Bodhi y enseñándolos a los seres vivientes, podremos llegar a ser idénticos a Shakyamuni Buda y, puede ser, sin diferencias. Escrito en el templo de Eihei ji, el sexto día del primer mes lunar del quinto año de Kensho- 1253 Maestro Dogen (1200 - 1253) |
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