
Semana del 14 al 19 de Noviembre, enseñanza en el Mokusan Dojo Shakyamuni dijo: "Yo y la gran tierra y todas las existencias hemos realizado la Vía." Normalmente, cuando practicamos zazen un objetivo imprescindible es abandonar ese yo, encontrar Muga, no-ego. Es lo más difícil. Mucha gente se escapa antes de poder abandonar ese "yo".Y entonces el listo de Shakyamuni alcanza el Supremo Satori y nos dice "yo", nos lo complica todo, parece muy orgulloso: "Yo y la gran tierra y todos los seres..." Aquí Keizan habla de la transmisión. Lo así llamado "yo" no es Shakyamuni pero Shakyamuni viene de ese Yo. ¿Qué significa Muga, no-ego? Significa que el yo no es una fortaleza, que lo podemos soltar; el yo está compuesto de miles de facetas, de miles de existencias, y no es sólo yo. Keizan dice que es idéntico a cuando una red se levanta. No sé si lo habéis visto alguna vez, al borde del mar, pescadores que levantan una red. No es sólo la cuerda de los nudos de la red la que se levanta sino también todas las aberturas, los agujeros de la red, es decir la no-materia se levanta también, lo que no es "yo" alcanza el Despertar también. Cuando Shakyamuni Buda alcanzó el Satori, la gran tierra y todos los seres, alcanzaron también el Satori. Cuando vosotros, a través de zazen, realizáis algo, una pequeña semilla de sabiduría, ese yo que realiza no está separado de todas las existencias. Ofrece esa realización a todas las existencias. Y eso es maravilloso. Todos nuestros amigos, amores, todas las personas que queremos, la familia... Y también los enemigos, toda la gente que hemos conocido y también los que no hemos conocido lo realizan. Lo único es que "yo" es consciente. Ese yo que es consciente no es mi personalidad de miles de facetas sino lo que Keizan llama "el viejo tío" o "la persona en la ermita": ello, que vuelve a la conciencia. No hay que equivocarse sobre lo que es ese "yo", y tampoco hay que darle demasiada importancia. Por eso es importante continuar zazen, pensad desde lo más recóndito del no-pensar, Hishiryo. Entonces hemos establecido que el "yo" que empleó Shakyamuni Buda no era ese yo condicionado que utilizamos a cada instante, pero que también Shakyamuni Buda cuando habló, pertenecía a ese "yo" con miles de caras. Hemos establecido que cuando Shakyamuni Buda se despertó, en el mismo momento, todas las existencias alcanzaron el Satori, con todos los Budas del pasado, del futuro y del presente. Es decir que hubo una revolución en el tiempo. Durante muchos años pensamos con el tiempo, practico zazen desde hace muchos años, siete, nueve, veinte años...; soy un principiante, soy un antiguo; o practico desde hace dos meses, tres meses, ya no soy un principiante. Pero en "ese momento" no hay tiempo, no hay historia, no hay antes ni después, no hay un pasado con muchos esfuerzos, no hay un futuro iluminado para siempre. El tiempo se quiebra, entonces no hay ni aparición ni desaparición, tampoco vida y muerte. Y al hablar de Shakyamuni Buda no debemos verle, imaginarle como alguien aislado de la gran tierra y de todas las existencias; a partir de aquel momento no hubo separación, es lo que se llama el Dharma del Buda. La pupila de su ojo estaba sin separación con las montañas, con los ríos y las miríadas de formas que florecen sobre la tierra y también con todos los seres del pasado, del futuro y del presente. Incluso nosotros mismos aquí y ahora, practicando Zazen, nos hemos establecido en la pupila del ojo de Gautama. No hay separación aunque para muchos sigue el pensamiento de llegar a ser, ya no hay separación, así debemos comprender la práctica de Zazen o nuestra práctica cotidiana en la vida, en unidad con el despertar del Buda o como dice Keizan con la pupila del ojo de Gautama que recibe las miríadas de formas y se despierta con las miríadas de formas. Ya hay libertad. Entonces, no penséis que desde el pasado hasta el presente hay una pupila brillante que se despierta y distinta gente que busca el despertar. Sois la pupila del ojo de Gautama, Gautama Buda es completamente cada uno de vosotros sin distinción. Entonces si la Vía es así, ¿cuál es el principio del despertar? ¿Es que Gautama se ha despertado con nosotros? o ¿somos nosotros que nos despertamos con Gautama? Si decís que os llegáis a despertar con Gautama o que Gautama llegó a despertarse con vosotros, no es eso, no es el Satori de Gautama. Ya dije que Keizan era intelectual, que le gustaba jugar con los pensamientos y con las palabras. El alcanzó el Despertar, conocía, sabía el poco peso que tienen las palabras y jugaba con ellas. Sin embargo Keizan añade: "si queréis entender íntimamente lo que es el Satori no debéis pensar que hay un yo o un Gautama. Y también debéis comprender lo que significa "y"; el "y" de "yo y la gran tierra". Así podéis ir mas allá de las discusiones discriminatorias, eso es el principio del despertar". "Yo y la gran tierra y todos los seres hemos realizado la Vía". En zazen: pensad sin pensar, pensad de lo más recóndito del no pensamiento, pensad con el cuerpo, Hishiryo. El Maestro Keizan nos presenta el primer Koan del Satori del Buda y lo hace jugando con las palabras, a las cuales damos tanta fe. Entonces, cuando pensáis a propósito del sentido de una frase hay que tener en cuenta todas las palabras, no sólo el "yo" de Shakyamuni sino también el "y" que le acompaña. Porque un Buda o un maestro zen cuando expresa una verdad, cada palabra es la verdad. Entonces cuando pensáis a propósito de lo que dijo, se necesita estudiar todas las palabras y así, os podéis dar cuenta de que es mejor no pensar. Keizan os dice: si queréis entender el "yo" de Shakyamuni Buda no hay que dejar atrás el "y" que emplea también. De esta forma podéis llegar igualmente a una comprensión intima con el Despertar. |
Antes, expresaba que "yo y la gran tierra y todos los seres" son sin separación cuando el Satori está realizado. Si "yo" está en unidad con la gran tierra y todas las existencias ¿por qué hay "y"? -Keizan corta el pelo en cuatro, era la forma de expresar el zen de aquella época, a veces el maestro Dogen es así también. De un lado se podría decir que el "yo" que emplea Shakyamuni Buda en ese instante es el "amo", la naturaleza de Buda que reside en todos, y el "y", nuestra bolsa de piel – nuestro cuerpo impermanente- que podría ser idéntica a la gran tierra y a todas las existencias. Pero, la piel, la carne, los huesos, la médula del cuerpo ¿están separados o están uno con nuestra verdadera naturaleza? ¿"Yo" está en unidad con esta bolsa de piel o está más allá, sin cambio, sin muerte? En el Samadhi: ¿qué es lo que es "yo"?. Al fin si deseáis conocer "esa persona eterna que vive en la ermita" no debéis separarla de la bolsa de piel presente, entonces no penséis en aquella persona tal como en la gran tierra y en todas las existencias. "Yo" está en la totalidad de Gautama sentado en el presente, es algo que no se puede expresar y que el expresó como: "yo y la gran tierra y todas las existencias" somos un único cuerpo. Es el Zazen. Tenemos que practicar enteramente, inmensamente. Se cuenta que tenía cuatro grandes discípulos y cuando quiso darles la transmisión del Dharma les preguntó a cada uno sobre cómo lo podrían expresar. Cada uno se puso a dar una explicación en relación con su experiencia de la práctica, todos tenían razón, ninguno se equivocaba en la experimentación de la Vía, sin embargo Bodhidharma dijo al primero: tienes mi piel; al segundo le dijo: tienes mi carne; al tercero le dijo: tienes mis huesos. Cuando en último lugar vino Eka: dime Eka ¿cual es la esencia del budismo?, Eka no dijo nada, sólo se postró en sampai. Bodhidharma le dijo: tienes mi médula. Eso es la gran tierra y todas las existencias. Es lo que transmite el "yo" de Shakyamuni Buda. A lo largo del Denkoroku el Maestro Keizan habla del "amo de la casa" o del "señor" o de "la persona eterna en la ermita". Son los términos que emplea para expresar nuestra verdadera naturaleza, lo que el maestro Dogen llama Busho, la naturaleza de Buda. Esa verdadera naturaleza que descubrió Gautama cuando alcanzó el Despertar y dijo: "yo y la gran tierra y todos los seres hemos realizado la Vía". Podéis resolverlos examinando este caso en detalle. Dejad la repuesta fluir desde vuestro corazón sin las palabras de antiguos budas o de budas contemporáneos y el día siguiente dejad de lado las explicaciones, quiero que expreséis vuestra comprensión con una palabra decisiva. Y ese monje de la montaña añade algunas palabras humildes a propósito de este caso. ¿Quieres escucharlas? Una rama espléndida producida por el viejo ciruelo BARBARA KOSEN |