DENKOROKU, del maestro zen KEIZAN, siglo XIV

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Semana del 1 al 11 de diciembre, sesshin en Shorin Ji

Sigo con el Denkoroku, con la transmisión entre el primer patriarca indio, Mahakashyapa, y el segundo, Ananda.

En este registro de la transmisión de la luz hay muchas historias maravillosas, cuentos de hadas. Cuando Keizan compiló esta historia ya habían pasado cerca de dos mil años. Es una transmisión muy antigua. Lo que Keizan intenta expresar y yo intento expresar es la esencia que se transmite dentro del mundo de la ilusión. Dentro del mundo de la ilusión nuestra historia, en la cual creemos, también es un cuento de hadas. Finalmente no sabemos, lo único que podemos saber es la experiencia directa. El resto forma parte del mundo de la ilusión.

Ananda era el secretario del Buda Shakyamuni, le sirvió durante 20 años; luego sirvió al primer patriarca indio durante 20 años. Un día pregunto a Mahakashyapa: "Hermano mayor en el Dharma, tengo una pregunta, ¿el honrado del mundo te ha transmitido algo más que el Kesa dorado?"

Mahakashyapa llamó a Ananda, Ananda respondió. Mahakashyapa dijo: "Desciende la bandera del mástil delante de la puerta". Ananda se despertó profundamente.

Ananda era de la familia de Shakyamuni Buda, su padre era el rey Drundana. En sánscrito Ananda significa "felicidad", nació durante la noche del Despertar de Shakyamuni Buda, tenia muy buena apariencia y las personas que se encontraban con él se llenaban siempre de felicidad.

Era famoso dentro de los discípulos del buda por escuchar bien, por tener muy buena memoria. Cuando Shakyamuni Buda transmitió el Dharma a Mahakashyapa le hubiera gustado transmitírselo también a su secretario, pero éste no estaba preparado y el Buda pidió a Mahakashyapa que le ayudase. Así, de forma natural, Ananda se hizo su secretario y le sirvió durante veinte años.

Está claro que la vía de los instructores patriarcales no es la misma que en las otras tradiciones. Aunque Ananda era el más destacado entre los discípulos y tenía conocimientos hondos, el Buda personalmente debió aprobarle pero no le transmitió el Dharma.

Después de la muerte de Shakyamuni cuando los discípulos estaban reunidos para compilar las enseñanzas del Buda en la cueva de Vipala, Ananda no podía entrar porque no había alcanzado el estado de Arhat, es decir, que no estaba liberado de las pasiones; como era muy mono, tenía mucho poder de seducción y esto le alejaba de la aniquilación de las pasiones. Mientras vivía el Buda cuatro veces se equivocó en servirle y los otros discípulos no estaban muy contentos, y algo celosos, y le impidieron la entrada al primer concilio.

Pero delante de la cueva de Vipala, Ananda se sentó en zazen y entró en un Samadhi profundo que le permitió alcanzar rápidamente el estado de Arhat; dejando las pasiones atrás y con la ayuda de los poderes mágicos del Samadhi entró en la cueva de Vipala por el ojo de la cerradura.

Los discípulos le aceptaron y dijeron: "Ananda ha oído mucho cuando era secretario del Buda y su conocimiento es amplio y puro como el agua. Rogamos a Mahakashyapa que pida a Ananda que repita todo lo que ha escuchado".

Mahakashyapa dijo a Ananda: "Los monjes te han elegido, siéntate y repite lo que dijo el Buda".

En este momento, comenzaron los sutras a transmitirse. Por eso comienzan siempre de la misma forma: "He oído un día, en tal lugar…, así he oído en el Pico de los Buitres ….el Buda estaba rodeado de sus discípulos, dioses … dragones … ".

En aquella época todas las tradiciones religiosas se transmitían oralmente y la memoria era muy importante. Pero está claro que hay que encontrar el sentido profundo de estas palabras, encontrar el "hilo conductor". Todos los discípulos estaban atentos: "El gran océano del Dharma del Buda ha fluido en Ananda, lo que dice Ananda es exactamente el mismo río de lo que dijo el Tathagata".

Pero aunque sabía mucho Ananda no había recibido la transmisión, no había estado certificado por su maestro. Como nació durante la noche del Despertar del Buda no oyó las primeras enseñanzas que le siguieron. Aun así alcanzó el Samadhi del conocimiento de un Buda y proclamó lo que nunca se había oído. Sin embargo como no entró en la vía de los instructores patriarcales, su incapacidad era la misma que la nuestra cuando utilizamos sólo la erudición.

El caso de Ananda nos enseña que por un lado es necesario practicar mucho tiempo, muchos años y que la realización verdadera es un instante cuando toda la comprensión intelectual es borrada. Por eso no importa si ahora hay algo que no entendéis en la práctica del Zen o en las enseñanzas budistas. Dogen dice: "poco a poco" lo que significa "día tras día". Mejor entender poco que interpretar todo. Poco a poco, día tras día. Hoy estamos en las nubes.

Mujo Seppo es la enseñanza de los seres no sensibles. Son ellos los que nos enseñan el Dharma. Como el viento que sopla en los árboles o el canto de los pájaros. Nos llaman la atención, la atención es importante; nos hace salir de la soledad individualista. Menos mal que tenemos un buen Dojo construido por la Sangha. Al principio, durante las primeras Sesshin, hacíamos el fuego en un bidón para calentar el Dojo, como los ’homeless’ en la calle... poco a poco: las ventanas, el suelo, las estufas …. Y ahora sopla el viento y estamos bien calientes, haciendo zazen, es un buen refugio.

En un pasado muy lejano, junto con Shakyamuni, Ananda estableció Bodaishin, el espíritu del Despertar y empezó a practicar la Vía con un Buda del pasado llamado "rey de la vacuidad". Ya en aquella época alejada, Ananda era el mejor para escuchar, pero Shakyamuni practicó con diligencia y alcanzó el perfecto Despertar. Escuchar mucho, tener buena memoria, no es una ventaja y puede ser un inconveniente en la práctica de la vía. Se dice en el Sutra de la Guirnalda que escuchar mucho es como una persona pobre que cuenta el tesoro de los demás y no posee ni diez céntimos. Si queréis estableceros íntimamente en la vía no hace falta oír mucho, sino tan sólo ser diligentes y fuertes ahora mismo.

Ananda no entendía la transmisión del Kesa a Mahakashyapa. El Kesa es el vestido de zazen, es la piel de zazen, debajo del Kesa no hay nadie. Desde hace años enseño el Kesa en Madrid, pero aquí es igual, nadie lo entiende, nadie ha alcanzado la dimensión exacta del Kesa. Muchos piensan que es como un ornamento para enseñar que uno es monje o Bodhisattva, pero ninguno entiende que es la transmisión. Pero no estéis tristes por no entender, porque Ananda mismo después de practicar 40 años, no había entendido esa transmisión I shin den shin. Pensaba que había otra cosa además del Kesa.

Las costuras del Kesa simbolizan los campos de arroz, cuando lo llevamos estamos siempre nutridos, la nutrición de la práctica de la Vía es inagotable. Tenemos bastante para comer, no se necesita otra cosa, ningún movimiento es necesario, la fuente está siempre viva, nada sobra, nada falta. No hay que correr por los caminos llenos de polvo. Cuando Mahakashyapa llamó a Ananda: "¡Ananda!", Ananda contestó. Mahakashyapa intuyó que el momento de la transmisión había llegado.

En relación con la transmisión I shin den shin entre un maestro y su discípulo, el maestro Dogen usa la imagen de la gallina con el pollito dentro del huevo. Cuando el pollito está listo para salir, para vivir, la gallina toca en el exterior de la cáscara y a la vez el pollito toca desde el interior. Y los dos juntos llegan a romper la cáscara y el pollito sale al aire libre.

Mahakashyapa dijo: "Desciende la bandera del mástil". Ananda se despertó profundamente y el Kesa del Buda vino instantáneamente encima de su cabeza. En los sutras viene a menudo esta imagen, la fuerza espiritual del Buda era tan fuerte que al encontrarse con él, los pelos del discípulo caen al suelo y el Kesa viene automáticamente encima de su cabeza. El Kesa simboliza la pureza de Hishiryo, la conciencia de zazen. Por eso por la mañana, antes de vestirnos con el Kesa, lo ponemos encima de la cabeza y cantamos un Sutra pequeño: el Daisai Gedapuku.

Daisai Gedapuku, Gran vestido de la liberación.

Muso fukuden e. Sin forma, como la mente durante zazen. Vestido del campo de la felicidad, ese campo que nunca se agota.

Hibu Nyorai Kyo. Ahora tengo el Satori del Buda.

Kodo sho shu jo. Para ayudar a todos los seres.

Entonces el Kesa vino automáticamente encima de la cabeza de Ananda. Lo que se llama el Kesa del Buda es el vestido que permite que la transmisión siga. Hay otros kesa del Buda; por ejemplo Eno, el sexto patriarca chino, recibió el Kesa en algodón azul negro que trajo Bodhidharma. El Kesa que Mahakashyapa recibió del Buda era dorado. Se dice que es la tía del Buda la que lo hizo y se lo ofreció.

La palabra Kesa viene de la raíz sánscrita Kasaya que significa color de la tierra, color mezclado, porque antiguamente, los monjes utilizaban la tierra para teñir las telas que iban a coser juntas para confeccionar un Kesa. El maestro Dogen explica en el capítulo del Shobogenzo, el Kesakudoku, cómo estos monjes del pasado, que no tenían ninguna posesión, debían recolectar las telas abandonadas por la comunidad de los hombres. Las telas viejas, rechazadas por los hombres, manchadas por la sangre, sudarios, vestidos comidos por las vacas, por las ratas, harapos olvidados por la humanidad a partir de los cuales el monje cosía el vestido del Satori, el vestido de la emancipación, el vestido del no-ego. En zazen acabamos desnudos. Ese espíritu es llamado a veces Sekishin: literalmente "espíritu rojo", espíritu del recién nacido que abre los ojos por primera vez al mundo. Antes se decía que los niños no podían ver al nacer. Pero puedan ver o no, la conciencia existe. La conciencia está directamente en relación con el contacto con la materia. Nacer es un instante; en este instante es Sekishin: nuevo, recién nacido. Zazen debe ser recién nacido y en este momento, el Kesa se pone encima de vuestra cabeza. Ananda pensaba que al lado de la transmisión del Kesa dorado del Buda a Mahakashyapa había otra cosa. Pensaba que había un secreto. "Mitsu" es íntimo, se emplea también para decir transmisión. Entonces Mahakashyapa llamó: "Ananda…" Ananda contestó. Era como la chispa saltando de un sílex.

El maestro Keizan dice: "Debéis entender que nuestra transmisión está más allá de las palabras escritas. Actualmente se piensa que ambas son idénticas, pero si esto fuera así, Ananda, que tenía en su memoria todas las enseñanzas del Buda que había escuchado, hubiera sido el escogido por Buda en lugar de Mahakashyapa. Pero no hubiera podido creer, ni siquiera en un sueño, en la existencia de la libertad de la transmisión."

No es algo que se añade, tampoco algo que se descubre. Sólo ese Dharma está presente. No hay un secreto en el secreto. No hay ningún adorno. Tampoco hay que ganar, tampoco hay derrota. Cuando Mahakashyapa dijo: "Desciende la bandera del mástil" era solamente que no había más luchas. Maestro y discípulo se volvieron uno.

Antiguamente, en la India, cuando en un monasterio había un debate entre escuelas se subían a un mástil las banderas de cada escuela y al final del debate el partido derrotado hacía bajar su bandera. Es como si Ananda y Mahakashyapa hubieran organizado un debate y hubieran colocado sus banderas. Aquí, cuando un mástil es derribado, otro debe aparecer. Ananda despertó cuando Mahakashyapa le ordenó derribar el mástil porque los dos, Mahakashyapa y Ananda, se volvieron uno Mahakashyapa fue derribado y las montañas y los ríos fueron destrozados. Como resultado, el Kesa del Buda pasó directamente a la cabeza de Ananda. "No estéis encerrados en la pereza, debéis ir más allá de la existencia del ego. Cada Buda ha dado paso a otro Buda y así lo han visto los maestros durante siglos. Vosotros monjes, aquí y ahora sentados en zazen en el Dojo, sois esa transmisión de espíritu a espíritu: I Shin den Shin. Sois esa Naturaleza sin cambio a la que podéis despertaros y que recibe los miles de cambios y las miles de transformaciones. Si entendéis esa persona sin cambio, enseguida desapareceréis como Ananda y Mahakashyapa en aquel momento."

Glicinas marchitándose, árboles tumbados, montañas desmoronándose

Corrientes del valle chorreando hacia delante, chispas lloviendo de las piedras.

Gran Revolución Interior.

Luego viene el caso de la transmisión entre Ananda y Sanavasa. Sanavasa hizo una pregunta a Ananda: "Por favor, maestro, ¿qué tipo de cosa es la naturaleza original no-nacida de todas las cosas?"

Ananda enseñó el Kesa de Sanavasa, pero Sanavasa repitió su pregunta. "Maestro, ¿Qué es la naturaleza original no-nacida de todas las cosas?"

Ananda cogió una esquina del Kesa y le dio un tirón fuerte. Sanavasa se despertó.

Sanavasa y la Naturaleza de Buda

¡Parece ser un Koan! Hay aclarar algo sobre el personaje de Sanavasa. No era una persona ordinaria. Su nombre, Sanavasa, viene de una planta que crece sólo en la proximidad de los lugares donde van a nacer personas santas, según la tradición india. Su traducción es "planta de las nueve ramas". Pero también su nombre significa "Vestidos Naturales", porque Sanavasa tuvo la particularidad de nacer vestido, como cuando los niños nacen con la placenta encima de la cabeza; en Francia es un signo de felicidad. Pero aquí es un poco distinto, nació con los vestidos puestos y ellos se volvían calentitos en invierno y frescos en verano. Crecía y los vestidos crecían con él. Y el día que recibió su ordenación de monje, sus vestidos laicos se transformaron automáticamente en el vestido de monje, el Kesa, tal como le ocurrió a la monja Regen Shiki, una gran discípula del Buda. La razón de esta particularidad de Sanavasa es que, en una vida anterior, fue un comerciante que donó un gran vestido de lana a un centenar de budas y en consecuencia, a lo largo de sus vidas sucesivas nació siempre vestido y Keizan nos dice que incluso en el periodo intermediario llevaba ropa.

También hubo una profecía del Buda que una vez, pasando delante de una cueva, dijo: "Dentro de cien años vivirá aquí un gran maestro del Dharma". Es en esta cueva en la que Sanavasa encontró a Ananda y recibió la transmisión. Su pregunta "Qué tipo de cosa es la naturaleza original no-nacida de todas las cosas" es realmente una pregunta que nadie hizo, sólo Sanavasa lo preguntó.

¿Qué tipo de cosa es la naturaleza original del Despertar de Buda?. No hay nadie que no haya nacido con la naturaleza original no-nacida de todas las cosas, pero nadie lo sabe y nadie pregunta por eso.

¿Por qué se llama naturaleza no-nacida? Aunque las miríadas de cosas han nacido de esa naturaleza, esa naturaleza no es algo que ha nacido. Por eso lo llamamos naturaleza no-nacida. No es algo que esté en el exterior o en el interior. No es algo que se da y tampoco es algo que se recibe. No es algo que ganamos ni algo que hemos perdido. ES ASÍ. Habéis nacido con esa naturaleza no-nacida y original, tal como Sanavasa ha nacido con ropa no-nacida. Cuando desaparezcáis, esa naturaleza no desaparecerá. Como no nace, no desaparece. Es como el gran Océano, que se queda siempre igual aunque haya olas pequeñas o grandes. No cambia.

¿Qué especie de cosa es la naturaleza original del Satori? Esa pregunta no se puede contestar. Por eso Ananda le enseñó el Kesa, su vestido original que existía antes de su nacimiento. Esta respuesta silenciosa todavía se quedaba en el mundo de lo condicionado, donde existe vida-muerte, Buda-seres sensibles, ignorancia-sabiduría. Sanavasa preguntó de nuevo. Quería saber de dónde vienen los Budas. Ananda hizo el gesto de quitarle lo que tenía, lo que no se puede quitar y Sanavasa se despertó profundamente.

Cuanto más continúa la Sesshin más equilibrado está el cuerpo, más unidad se establece entre cuerpo y mente. Los dos están tranquilos. Bueno, los principiantes van a decir: "no estoy nada tranquilo, me duele todo", eso es por que todavía no ha aparecido el equilibrio de zazen.

Al principio se busca un estado permanente, no es eso. Mi amigo Yvon decía que es más fácil hablar de la postura al final de una Sesshin. En parte es cierto pero por otro lado al final de una Sesshin, ya no queda nada, ya no hay postura. Este cuerpo de carne roja poco a poco desaparece.

Sanavasa quería saber de donde vienen los Budas, tenia la necesidad de saber, de comprender, de aprender, de analizar. A veces durante las conferencias hay personas que me preguntan; cuéntame sobre ese famoso Satori. En el Shodoka, el maestro Yoka Daishi dice: " La naturaleza de la ignorancia es la naturaleza de Buda".

Debéis aceptar los límites de vuestra inteligencia, sé que duele pero es así, la mente subjetiva está limitada, es por eso que la práctica del Zen tiene otro método de conocimiento. Mi maestro decía que hay que desarrollar el cerebro profundo, el hipotálamo, dejar aparecer libremente la intuición. La intuición no es algo más, cuando se la deja aparecer todo está en orden.

Una vez pregunté a una monja cristiana si podía explicar Dios y me contestó: "no se explica Dios, Dios se ve". No me quedé del todo satisfecha con su respuesta porque me parecía que se quedaba en el cerebro subjetivo. Nuestra naturaleza original no-nacida no nos la podemos quitar de encima, lo único que podemos hacer es mantener nuestros ojos bien abiertos, así, zazen es el camino real, el camino de los reyes para alcanzar esa verdad sin nombre, para encontrar al amo, esa persona. Una vez encontrada esa persona, sabemos que el país de los Budas está donde vivimos, aquí mismo.

Chorro sin fuente desde un acantilado de diez mil pies,

Reventando las piedras, dispersando las nubes, chorreando,

Cepillando la nieve, haciendo volar las flores salvajemente

Un tramo de pura seda más allá del polvo.

El cuarto patriarca, el venerable Upagupta, practicó con Sanavasa durante tres años y luego se afeitó la cabeza y se hizo monje.

Un día Sanavasa le preguntó: "¿Has abandonado la casa físicamente o mentalmente?" (Abandonar la casa, shukke, es otra palabra para decir hacerse monje, abandonar la vida de familia). Upagupta contestó: "Verdaderamente cuando abandoné la casa era físicamente". El venerable Sanavasa dijo: "¿Cómo es posible que el maravilloso Dharma del Buda tenga algo que hacer con el cuerpo o con la mente?" Oyendo eso Upagupta alcanzó el despertar.

Upagupta y el maravilloso Dharma.

Ahora viene la historia de Upagupta, una historia un poco especial. Upagupta pertenecía a la casta de los Sudra, la casta más baja de las cuatro de la sociedad india. Cuando tuvo quince años visitó a Sanavasa y se hizo monje a los diecisiete. Cuando tuvo veintidós alcanzó el fruto de la práctica. Entonces se puso a viajar hacia el país de Mathura. Siempre enseñaba y trasmitía el budismo. La cantidad de gente que le seguía y que se hicieron monjes era demasiado importante, al igual que en la época del Buda. Mucha gente empezó a hacerse monje bajo su enseñanza y cada vez que uno de ellos alcanzaba el Despertar, él llevaba las cuentas con junquillos que guardaba en una habitación de piedra.

Entonces ocurrió que cerca de donde enseñaba estaba el palacio de un demonio. Cada vez que un discípulo alcanzaba el Satori, el palacio del demonio se ponía a temblar, eso ocurría a menudo. Entonces el demonio entraba totalmente en cólera contra Upagupta porque le molestaba mucho. Intentó herirle cuando éste estaba en zazen, en Samadhi. Cuando Upagupta estaba sentado en zazen, el demonio intentó ponerle una guirnalda alrededor de su cabeza, pero Upagupta era más fuerte, preparó algo mágico hecho con el cadáver de un perro y una serpiente, que transformó en guirnalda de flores. Entonces empezó a hablar con el demonio, haciéndole la pelota, "OH, me has ofrecido una guirnalda preciosa, yo también tengo una para ti". El demonio contento ofreció su cuello para recibir la guirnalda y al momento de recibirla aparecieron cadáveres, gusanos e insectos que se pusieron en su cuello. Se sintió estresado y deprimido. Como sus poderes sobrenaturales no eran suficientes para luchar contra Upagupta acudió al paraíso en búsqueda de los dioses para quejarse: "¡OH! hay un discípulo del Buda que usa sus poderes y hace trasformaciones para herirme y molestarme, no tengo poderes para luchar contra él". Los seres que hay en el paraíso le aconsejaron que recibiera la ordenación de Upagupta y así poder emanciparse de la guirnalda mágica. Para tranquilizar su mente le leyeron un poema: "Si caes por culpa del suelo, tú tienes que utilizar el suelo para ponerte de pie. Si intentas ponerte de pie sin el suelo no tiene ningún sentido. Ahora vuelve a la cueva e intenta encontrar la emancipación con este discípulo del Buda que tiene los diez poderes". El demonio volvió cerca de Upagupta y éste le preguntó: "¿Vas a hacer daño al Dharma del Buda?", el contestó: "quiero tomar refugio en el Dharma de Buda". Upagupta dijo: "lo tienes que decir verdaderamente". El demonio hizo gassho y pronunció la fórmula de la toma de refugio.

En la India la espiritualidad se mezclaba con la magia. Ahora eso gusta mucho a la gente, tener poderes mágicos. Está bien si vives cerca del palacio de un demonio, pero en una vida ordinaria no es muy necesario. No hay que buscar el oscurantismo, al contrario, hay que salir del oscurantismo. Nosotros, monjes zen de la transmisión de Deshimaru, creemos en el poder del Kesa, en el poder de zazen. No buscamos la magia, no buscamos los poderes personales, no se trata de eso.

Lo que cuenta Keizan era para explicar que Upagupta tenía muchos poderes para enseñar el Dharma, tantos como Shakyamuni. Con diecisiete años, cuando se afeitó la cabeza, Sanavasa le preguntó: "¿has abandonado la casa físicamente o en espíritu?".

Para los budistas abandonar la casa físicamente significa abandonar el amor y la aflicción, abandonan la casa y el lugar de nacimiento, se afeitan la cabeza, llevan el Kesa, no tienen servidores, se esfuerzan por practicar la vía las veinticuatro horas de cada día de forma que el tiempo no pase en vano, no se desea nada más que practicar la vía. No hay apego a la vida, no hay rechazo hacia la muerte. Su mente está pura como la luna en otoño y sus ojos están tan claros como un espejo. No buscan el espíritu y no tienen ganas de ver su naturaleza original, no cultivan la santa verdad y aún menos los apegos del mundo. De este modo no permanecen en el estado de la gente ordinaria. Tampoco buscan el rango de personas sabias o santas, se hacen más y más íntimos con la Vía. Así son las personas que abandonan la casa físicamente.

Los que abandonan la casa espiritualmente no se afeitan, no llevan el Kesa, incluso permanecen en una casa con obligaciones mundanas, son como los lotos que no están manchados por el barro en el que crecen o una joya que no está manchada por el polvo. Aun cuando por sus condiciones kármicas tengan hijos y mujeres, y les consideren como basura y polvo, no se entretienen en el amor, y al igual que la luna suspendida en el cielo, viven en la ciudad ruidosa y parecen tranquilos. Realizan que exterminar las pasiones es una enfermedad y pretender realizar la última verdad carece de importancia. Realizan que los dos, Samsara y Nirvana, son ilusiones y no están apegados ni a la realización ni a las pasiones, éstos son los que abandonan la casa en espíritu. Entonces de un lado hay la práctica de la vía veinticuatro horas sin parar, y de otro el desapego del mundo aunque uno viva dentro.

Creo que Sanavasa tenía razón diciendo que el maravilloso Dharma del Buda no depende ni del cuerpo ni del espíritu, es otra cosa.

El Denkoroku cuenta más de los discípulos que de los maestros, trata de los discípulos que se hacen Maestros de la transmisión gracias a la enseñanza correcta de un patriarca. Entonces, el Denkoroku nos enseña también el espíritu del discípulo. Por ejemplo, en la 1ª transmisión del Dharma, entre Shakyamuni y Mahakashyapa, Kashyapa es muy distinto de Shakyamuni, era muy radical, un asceta, un alejado de la Vía del medio en su práctica. Pero compartió el Dharma con Shakyamuni, el Dharma estaba por encima de las diferencias de carácter entre el maestro y el discípulo. Luego, Ananda. Ananda personifica el secretario perfecto. Ser secretario es un cargo muy importante, de propia abnegación, olvido de sí mismo para ayudar al maestro. Entonces, Ananda se olvidó tanto de si mismo que se olvidó de ser Arhat, totalmente liberado de las pasiones, como sus otros condiscípulos lo eran. Pero, incluso cuando llegó al estado de Arhat, de nuevo se hizo secretario de Kashyapa durante 20 años. Es decir, que tenía un Gyo-ji impresionante. Gyo-ji es muy importante. Significa repetir una práctica. Y el Gyo-ji de zazen... Bueno, no hacemos zazen todo el tiempo. Entonces repetimos acciones para la Vía. Entonces, poco a poco la práctica se hace como una perla brillante. Ananda lo hizo como secretario y alcanzó el despertar con el Kesa, entendiendo de verdad lo que era el vestido de zazen, y la transmisión de ese vestido de maestro a discípulo. Entonces, Sanavasa también se despierta con el Kesa, Kesa que representa esta naturaleza del despertar, que nadie nos puede quitar, que no podemos perder. Ahora viene Upagupta. La ordenación de monje. Cómo ser monje. Dando la ordenación de monje he encontrado a menudo dificultades, por la incomprensión de lo que es. Muchos piden la ordenación de monje pensando que significa ser maestro. Lo podéis comprender con los instructores patriarcales, no es la misma cosa. Ser monje no es un título. Deshimaru nos decía que su nombre en japonés significaba "discípulo gentil", y que él había sido siempre, toda su vida, un discípulo gentil de Kodo Sawaki. Está bien. Yo también he sido toda la vida discípula de Deshimaru. Es decir, sin separación con su enseñanza.

Entonces, recibir la ordenación de monje también se dice "Shukke" en japonés, que significa abandonar el hogar, la casa, el lugar de nacimiento. Cuando, durante la ceremonia de ordenación, el futuro monje debe hacer sampai en dirección del lugar de su nacimiento es una forma simbólica de abandonar la familia.

Este abandono es algo muy especial. No significa deshacerse de su mujer e hijos y un año después ir a ligar con otra. No, podré decir que este abandono es ni físico, ni mental. Sé que para muchos aquí hay dificultad porque su pareja no practica la Vía. Entonces, produce obstáculos, karma, celos. Además, como es una mujer la que enseña la Vía, es peor. No se puede entender que una relación está más allá de la posesión.

La ordenación de monje no es algo que se posee. No es que creemos un nuevo personaje. Primero somos un gentil discípulo. Hay que reconocer que al principio no tenemos mucha sabiduría y que muchas veces encontramos la Vía porque tenemos un karma especial, como estos antiguos maestros que eran personas muy especiales, no ordinarias. Entonces, hay las dos cosas: el deseo de practicar la Vía en la libertad del cuerpo y de la mente, y al mismo tiempo, el karma, que a veces nos ata los pies y nos impide avanzar. En japonés "Unsui" es otro nombre para el monje. Significa "nube y agua". Sabéis todos que la nube no tiene una sustancia verdadera. El monje Zen, de algún modo, es un ser invisible que no deja huella. Es difícil de aceptar. Tiene este aspecto del que ha abandonado las cosas con el cuerpo, no busca enseñar, no busca su propia naturaleza, sólo practica la Vía a cada momento. El agua, aquí hay arroyos preciosos... si luego tenéis tiempo, podéis ir al río y observar cómo se mueve el agua, ningún obstáculo lo para. El agua sigue su camino, la vertiente de la montaña y llega siempre al gran océano, de un modo o de otro.

Pero ¿cómo es posible que el maravilloso Dharma de Buda tenga algo que ver con las discriminaciones y las ideas personales que podemos tener sobre la ordenación de monje? Entonces, ¿cómo saber?, es por eso que existe la transmisión de maestro a discípulo. Para que sepamos, para que no nos equivoquemos. Es por eso que hay un Kesa dorado que se transmite.

Último zazen. De algún modo, es el más importante. Ahora la energía está tranquila. Podéis realmente encontrar la postura de la montaña, tranquila, tranquila. No ir hacia el futuro, quedaros un momento más aquí, sentados.

Entonces Sanavasa preguntó a Upagupta si había hecho su salida de casa física o mentalmente. Si no hay uno u otro, entonces no has salido de casa. Upagupta contestó: "Verdaderamente, era con el cuerpo, físicamente". En eso no buscaba algo abstracto, tampoco la naturaleza original. Sólo sabía que el cuerpo estaba compuesto de los 4 elementos y los 5 agregados, y que eran ellos los que abandonaban la casa. No era algo mental.

Pero no era lo que Sanavasa quería oír de un discípulo suyo porque, desde el punto de vista del maravilloso Dharma de Buda, no es la explicación. Entonces, Sanavasa manifestó que los budas no abandonan la casa ni físicamente ni mentalmente, no necesitan una voluntad o un deseo o un movimiento consciente, sino que al momento se dan cuenta del misterio profundo de la verdad y de la Vía. Este misterio profundo no tiene nada que ver con el mundo ordinario. Entonces los budas no pueden ser vistos en términos de sabios o de locos y no están atados a cosas como la mente o el cuerpo. Son como el espíritu que nunca está dentro o fuera. Son como el océano, que no tiene superficie ni interior. Aunque haya muchos principios sutiles y varias enseñanzas, Sanavasa habló sólo de esto. Entonces vosotros, monjes, no utilicéis las palabras del pasado para vosotros mismos. Sólo concentraros aquí y ahora en este lugar, y así podréis ir más allá del hacer o no hacer y libraros de forma natural de mente o no-mente. Es como el agua que se conforma al espacio de su recipiente. Es como el espacio que descansa entre los objetos. Cuando intentáis asir el Dharma vuestras manos no están llenas. Si lo buscáis, no podéis encontrar una huella. Eso es el maravilloso Dharma de los budas.

Cuando alcanzáis este estado Upagupta no existe y Sanavasa no aparece, entonces no podéis considerarlos como moviéndose o estando quietos, yendo o viniendo. Aunque hay "ser" y "no ser", "otros" y "yo", es como el sonido al final de una corriente o como lo infinito del espacio.

Si no lo experimentáis una vez, entonces millones de enseñanzas y maravillosos principios innumerables se quedarán sin uso como corriente de la conciencia kármica ordinaria.

En este caso presente, cuando Sanavasa mencionó el maravilloso Dharma de Buda, entonces automáticamente Upagupta alcanzó el Despertar, era como un golpe de trueno en un cielo azul, era como un fuego furioso estallando de la gran tierra. Cuando el trueno rugió, no sólo la raíz de los oídos de Upagupta fue cortada instantáneamente, sino que también fue como si hubiera perdido súbitamente la raíz de su vida. El fuego furioso resplandeció bruscamente mientras que la enseñanza budista y el rostro de los instructores patriarcales se redujeron a cenizas y estas cenizas formaron el nombre del venerable Upagupta. Fueron duras como la piedra y negras como la laca. Deshaciéndose de la naturaleza ordinaria de innumerable gente y desarticulando sus cuerpos, contó vanamente la vacuidad llevando las cuentas (con los junquillos de la habitación de piedra) y dejó detrás de él huellas de la vacuidad quemando vacuidad".

Casa derribada, la persona perece, nunca interior o exterior,

¿Dónde podrían esconder sus formas cuerpo y mente?

Luego viene el quinto patriarca: Dhrtaka. Dhrtaka dice: "Como el que abandona la casa y se vuelve monje es un Yo sin ego, carece de ego y no posee nada; y porque el espíritu original ni aparece o desaparece, así es la Vía, eterna. Todos los budas son también eternos. El espíritu no tiene forma y su esencia es igual". Entonces, Upagupta le dijo: "Ok, Ok, pero ahora tú tienes que practicar lo que has dicho".

Al oír estas palabras, Dhrtaka alcanzó el Satori.

 

Bárbara Kosen

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